lunes, enero 26, 2009

Olor a muerto

Españoles: este blog ha muerto. O al menos se está haciendo el muerto de puta madre.

Irónico es que lo anuncie creando una nueva entrada. Pero es cierto. Desde que vine a Japón no he vuelto a escribir nada en esta bitácora. Actualizo, muy de vez en cuando, mi blog dedicado a Japón. Puede ser porque en realidad desde el año 2007 he estado viviendo dos existencias digitales: la de vida en marte cuando estoy en Japón, y la de in psique cuando vuelvo a España.
Este espacio, de todas formas, se había convertido en una queja continua sobre temas que alimentaban mi manía depresiva. Puedo decir ahora, con cierto entusiasmo, que ese tipo de manías han quedado relegadas por la tarea diaria en el centro de la Japan Foundation en Osaka. Lo único que me aterra es pensar en el regreso a España, y el posible vacío que allí pueda encontrar. Pero por ahora no tengo que preocuparme demasiado.
Dicho esto, señores y señoras, les dejo por el momento. Tal vez resucite, puesto que tengo cierto cariño a In psique, al haber sido el proto-blog, y posteriormente blog, al que pude llamar hogar durante un tiempo. Tampoco ha sido para tanto.

Mientras pienso si lo embalsamo, incinero, o abandono en su propia entropía, os invito a todos a pasar a http://vidaenmarte.wordpress.com y a http://www.flickr.com/photos/vidaenmarte

Abayô!

viernes, agosto 22, 2008

Mal consejo amigo

De camino a Baeza, me encontré con este anuncio que me llamó la atención por tres poderosas razones:

Primero, la que todos estáis pensando, y la que el observatorio de la publicidad tomaría para defenestrar el anuncio con su "láser mojigato".

Segundo, por un consejo poco "medioambiental", porque precisamente algo profundamente criticable es la estúpida necesidad de pasar frío en verano con el aire acondicionado, no regulándolo bien, con el consecuente gasto energético innecesario.


Tercero, porque ¿cómo es posible que una empresa que anuncia energías renovables tenga tan poca conciencia sobre el calentamiento global con consejos como estos?


Bueno, de todas formas, supongo que no será para tanto. Es sólo un anuncio divertido, nada más.

jueves, agosto 21, 2008

¿Era necesario publicar esto hoy?

Los periódicos cambiaron parte de su estructura ayer, tras el accidente. En esos momentos, hay que tener mucha cautela en el tratamiento de toda la información que ofrezca el medio al día siguiente. Desde la publicidad, hasta las notas de un módulo. Cualquier desliz en un periódico en tiempos revueltos es susceptible de crítica. Sin embargo, encuentro esta mañana en El Correo de Andalucia una noticia acompañada de una gran foto, en la sección economía, que no puede ser más desafortunada.
La foto es de la agencia EFE, y el que la protagoniza es el pirado de Michael O’Leary, el presidente de Ryanair. Otros medios han publicado la noticia sin la imagen, lo que me parece más correcto. No es que piense que el gabinete de comunicación de la compañía, ignorando lo que pasó ayer, haya permitido su publicación, pero ¿no podrían al menos haber solicitado que esta foto se embargase para otra ocasión? ¿No hubo nadie en El Correo o en EFE que se percatara de esta mala imagen en un día en el que se cuentan 153 muertos en un accidente de aviación en las portadas de todos los medios nacionales? Sencillamente, patético, y ejemplo de mal periodismo.

Por cierto que hoy Gregorio Verdugo también realiza un análisis semejante sobre la necesidad (o no) de publicar imagenes de muerte en estas situaciones, y la función social de los medios en momentos de crisis. Obviamente, todos hemos visto cierta frivolidad en determinados programas, que canalizan la audiencia a través de un embudo de sangre.

Juan Luis Sánchez también ilustró ayer de manera muy completa la crónica de un día absorbido por los medios, con ejemplos de mal periodismo.


sábado, agosto 16, 2008

Fuegos olímpicos, juegos artificiales

Yang Peiyi no salió al escenario en la inauguración de los juegos olímpicos por tener una cara regordeta y los dientes torcidos. Pero su voz, auténtica, estremeció al público. Las autoridades chinas compensaron el valor y la imagen, con la que celebran ante el mundo una esencia que no es del país, sino de sus gobernantes: seguir siendo la misma china de siempre, aparentar lo bueno haciendo insalvable lo malo. China es la misma vieja intransigente, vestida de gala, con el botox de la democracia inyectado en las mejillas, y el peso de la perpetuidad de un régimen absurdo sobre los hombros de sus descendientes.
También los fuegos artificiales que embellecieron las córneas de los televidentes en la presentación televisada de Zhang Yimou andaban sobrados de falsedad, como el noticiario chino, en el que no existen víctimas en atentados, ni manifestaciones en contra del régimen que enriquece y extasia a Hu Jintao y a todo el Partido Comunista. ¡Vamos China! Vamos a seguir con la misma falsa realidad, vamos a hacer más veraz la mentira. Pero, ¿es eso posible? El resto del mundo, aunque levemente, conoce el poco respeto por la libertad de prensa que las autoridades chinas tienen, y la poca pasión por los Derechos Humanos que transmiten. Sin embargo, los representantes de los países acogen con gusto, sin alarmarse, unos juegos en un país donde flaquean las libertades individuales, y cuyo gobierno desea imponer una gran muralla a la era de la comunicación.
En cambio, todos lamentan y critican (tampoco con demasiada alarma) lo que ocurre entre Georgia y Rusia, y lo que sufre la población de Osetia del sur. Esos son fuegos reales, los que los sufren verdaderas víctimas, y los que huyen de ellos auténticos héroes. La ONU, nuevamente, es la gran derrotada por llegar tarde y no saber en qué calle correr. El público es el triste ausente en esta competición. Los Derechos Humanos, los grandes olvidados.
Dicen que China entrará en crisis tras los juegos, y que los jóvenes no tienen ambición por cambiar su régimen totalitario. Pero no importa que en el mundo se pisoteen los Derechos Humanos más básicos, ni que unos pocos impongan su doctrina a la fuerza a través de las armas, olvidando que detrás de esas fronteras dibujadas en el mapa, y cerca de esas fuentes de gas y petróleo, hay personas que sólo quieren vivir ignorantes de las ambiciones de los poderosos. Nada de esto importa. El mundo puede respirar tranquilo cuando esto ocurra, porque siempre habrá una niña más linda que otra haciendo playback, mientras se ejecuta a presos políticos, y se encarcela y asesina a periodistas que se juegan la vida para que el público ignore, olvide o cuestione las noticias.
Por cierto que, si algo tiene que ver el petróleo y el gas en las guerras de la historia actual (también en Osetia), deberíamos preguntarnos el peso específico de China y su responsabilidad indirecta, pues bien sabido es que, quien no ha sido despojado de su combustible por ser el país asiático un socio más generoso, bien quiere vender sus reservas en beneficio del agresivo progreso del mismo. Y si no, que se lo pregunten a Irán, y a los que desarrollan la energía nuclear en ese país, pues no es sólo la energía limpia que se puede generar, sino todo el petróleo del que se puede prescindir.

martes, julio 15, 2008

Reflejo en el espejo deformado

Desde que comencé mis terceras prácticas he podido comprobar, una vez más, que en España los periodistas son los apestados del mundo profesional, los parias, los judíos del Reich, los palestinos de este mundo de terrorismo neblinoso y guerra preventiva. Odiados hasta por los propios periodistas.
Durante mi estancia en Málaga pude hablar y escuchar a Vicente Romero, un corresponsal de guerra curtido en Vietnam y Camboya, que ha olido el napalm y la sangre derramada por los maestros masacrados por Pol Pot. Un hombre, en definitiva, que ha vivido demasiado como para poder ser optimista. Que ha sido demasiado censurado como para decir que el mundo es libre. Que ha tenido que ingeniárselas para homenajear a la Verdad con mayúsculas en tiempos de guerra y paz, si es que alguna vez el mundo ha estado en paz, como para afirmar que aquello que se llamaba periodista, aquel personaje que salvaguardaba la libertad a través de la información, ha dejado de existir.
Y no sólo no existe, sino que su sola presencia es fantasmal. Ya no es la mosca cojonera de los injustos, sino el colorante del poder, el espejo deformado de la realidad. La propia imagen de ese personaje antes llamado periodista, es ahora sólo humo de tabaco, molesto, objeto de crítica para la propia fuente.
En prácticamente todos y cada uno de los cursos que me ha tocado cubrir he oído la referencia machacona a la mala praxis del periodista. Real o no, es ahora la fuente la que siente la necesidad de asegurar que la Verdad llega al lector. Y nosotros nada podemos hacer, más que nuestro infravalorado trabajo, disculparnos levantando a los ojos del crítico las cadenas de la inmediatez y los libros de estilo.
Ha muerto el periodista, ha revivido el escriba. La inmediatez de la noticia no es un valor añadido, sino un peligro para la Verdad de la información. La obsesión por los números y porcentajes es un dardo tranquilizante en la conciencia del lector, que olvidará toda cifra o la tomará innecesariamente como referencia falaz. El relato sólo sobrevive en algunas crónicas. Estamos aquí para crear un mundo más justo, y no para cuantificar injusticias que deberían ser denunciadas. Hay vida, tipos de existencia denunciables, más allá del fútbol y los escándalos urbanísticos.
Sólo nos queda saber si han creado este espejo con cristal o con plata pulida. Busquemos piedras en el camino.

lunes, junio 02, 2008

Microcuento de Navidad

Durante la siesta un hombre soñó que vivía un gato naranja en los soportales y que iba a alimentarlo. Cuando se desvaneció el sueño y el hombre despertó tuvo que reconocer que aquello no había sido real. Aunque un gato naranja frecuentaba los soportales donde vivía, él no tenía dinero suficiente para alimentarlo.

Dedicado a todos aquellos afectados por la crisis durante la Navidad de 2008.

La negación de lo evidente

Encuentro a través de Menéame un foro en el que se han recopilado todas las noticias sobre aquellas personas que negaron la burbuja.

http://www.burbuja.info/inmobiliaria/showthread.php?t=66764

Capitalismo en manos de idiotas. Ahora pagamos todos.

jueves, mayo 22, 2008

Me duele el periodismo

La imagen del periodista en España vive una muy mala época. Estamos completamente desprestigiados. La gente piensa que no valemos para nada. Que somos meros copypasteadores, un pelotón que fusila información, unos ignorantes que tiran de wikipedia y diccionario de sinónimos.
En Internet, los errores en prensa se critican con mucha frecuencia, lo cual debería ser bueno para mejorar la labor de los profesionales de la información. Yo mismo he realizado algunas críticas.
Los comentarios que rodean a estas denuncias nos descubren la visión que el internauta tiene del periodista. Como ejemplo, tomo un comentario escrito en menéame por 'cantantecalva':


#12 Ni estudian matemáticas ni se espera que lo hagan, ni que recuerden la que estudiaron. Son conocidos los patinazos de los periodistas en el asunto. Por ejemplo: Todo lo miden en campos de fútbol (conocida medida de superficie que ha desbancado a los m2, Ha, Km2, etc.) Cuando hablan del nacimiento del universo, no distinguen entre trece mil millones de años o tres mil millones de años (El Mundo hace años) Si cometen el atrevimiento de pasar euros a pesetas (antiguas, no modernas), el desaguisado es total. Y así. Y nadie dice nada, debe ser porque se espera que sean unos cazurros en el tema. Pues eso.

¡Ah! Se me olvidaba que tampoco se les enseña mucho a escribir, ni cultura general.

¿Somos eso los periodistas? En absoluto. Es cierto que no estudiamos matemáticas en la carrera. Pero la formación en otras materias la ponemos nosotros. Nos enseñan a ser informadores, a movernos en el mundo de la comunicación. Redactar una noticia, maquetar un periódico, elegir la información que vamos a servir en bandeja al mismo lector que nos critica es un trabajo duro, que ocupa un día entero, y en el que estamos sometidos a un ritmo frenético. Esa es una constante en la carrera: la información caduca rápido.
Un medio ofrece información muy diversa, y además debe darla "mascada" y orientada a cualquier tipo de lector, desde el camarero que no terminó la E.S.O. hasta el Geek doctorado en astrofísica. Esa información la escriben siempre las mismas personas que trabajan en una redacción cualquiera. Un día estás hablando de Berlusconi y al siguiente tienes que hacer un perfil del nuevo premio Nobel de literatura. Esto obliga al periodista a aprender de la actualidad, ya que apenas le queda tiempo para dedicarse a otras disciplinas.
Por cada periodista que comete una errata con una cifra, hay otros muchos que sí saben descubrir el error, que conocen más que nadie lo que ocurre en el mundo, que saben más de cultura general que el español medio, que se desenvuelven mejor en situaciones de crisis, que saben afrontar y conducir la información en directo.
¿Realmente la gente piensa que somos unos "cazurros" sin pensamiento propio? Pues que también piense en lo siguiente: Somos los que arriesgamos la vida en los conflictos internacionales, los que estamos allí donde hay una catástrofe natural, los que destapamos casos de corrupción en todo el mundo, los que traemos cada mañana el resumen de lo que tu gobierno hace, los que te avisamos de cuando y dónde actuará tu grupo favorito, los que divulgamos a todo el mundo los hallazgos científicos. Estamos en tu radio, somos tu televisión, nutrimos la red. Hacemos el periódico que tú mismo compras y criticas.
Y llenamos de contenido menéame, uno de los numerosos espacios de la red donde tú escupes sobre nuestra profesión.

Yo escupo sobre tu soberbia.